Cuatro objetivos para crecer más como Jesús




“Tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.”(Efesios 5:15-17 NTV).


¿Quieres estar más saludable? ¿Tener más descanso o menos estrés? ¿Quieres estar más cerca de Dios?  ¿de otras personas? 





Las buenas cosas no llegan solas. Debes tener la intención. Tienes que fijar algunas metas y entonces comprometerte a trabajar en ellas cada día.


Fuimos creados para ser como Jesucristo, así que vamos a usarlo como modelo de crecimiento. La Biblia nos dice que Jesús creció de cuatro formas: “Jesús siguió creciendo en sabiduría y estatura, y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente” (Lucas 2:52 NVI).


Si quieres ser como Jesús, entonces debes crecer intelectual, física, relacional y espiritualmente. Mientras lees estos puntos, piensa en una meta que puedes fijar para ti mismo en cada una de estas cuatro áreas.





  1. Ten una meta de crecimiento intelectual.



Proverbios 19:8 dice “Adquirir sabiduría es amarte a ti mismo; los que atesoran el entendimiento prosperarán” (NTV). Nunca debes dejar de aprender. ¡Desperdiciar una mente es algo terrible! ¿Qué te gustaría aprender? No tiene que ser algo espiritual. Tal vez es un libro que te gustaría leer por primera vez. Tal vez es una clase que te gustaría tomar. Ta vez siempre has querido aprender otro idioma. ¡Ahora es el momento para hacerlo!


  1. Ten una meta para el crecimiento físico.



La Biblia dice en 1 Corintios 6:19-20, “¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos, porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo” (NTV). Dios quiere que lo honres con tu cuerpo, porque es donde él vive. ¿Qué puedes hacer para tener una meta en esta área? ¿Cómo puedes mejorar tu salud? No hagas una meta poco realista, porque te desanimarás. Puede que necesites algo físico, ir temprano a la cama, cambiar un hábito alimenticio o comenzar a caminar durante tu hora de comida.





  1. Ten una meta para el crecimiento relacional.



Filipenses 1:9 dice, “Le pido a Dios que el amor de ustedes desborde cada vez más y que sigan creciendo en conocimiento y entendimiento” (NTV). La lección más grande que puedes aprender en la vida es como amar a Dios y a otras personas. ¡Porque de eso se trata la vida! ¿Qué necesitas para desarrollar relaciones más fuertes? ¿Necesitas una congregación pequeña? ¿Restaurar una relación? ¿Ofrecer o pedir perdón? ¿Invitar a comer a un amigo? Recuerda hacer específica tu meta.


  1. Ten una meta para el crecimiento espiritual.



La Biblia dice en 2 Pedro 3:18, “Más bien, crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien sea dada la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (RVC). He encontrado en mi vida que la meta más pequeña que fijo en esta área obtiene los más grandes beneficios. Mientras piensas en ello, pregúntate: “¿Qué puedo hacer que haga una gran diferencia?” Incluso una cosa pequeña puede hacer una gran diferencia. O ¿Qué que has estado posponiendo cuando se trata de crecimiento espiritual? Has eso cuando se trate de esta meta.





Has un espacio para escribir tus metas y ponerlas en tu refrigerador o tu espejo. Míralas cada día. Ora por ellas. Revísalas. Compártelas con un socio espiritual. Usa estas metas para ayudarte a conocer mejor a Jesús y crecer más a su imagen.


“Por tanto, ¡cuidado con su manera de vivir! No vivan ya como necios, sino como sabios. Aprovechen bien el tiempo, porque los días son malos. No sean, pues, insensatos; procuren entender cuál es la voluntad del Señor” (Efesios 5:15-17 RVC).

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