Tu Integridad Muestra Tu Fidelidad






“El que es honrado en lo poco tambiĂ©n lo será en lo mucho; y el que no es Ă­ntegro en lo poco tampoco lo será en lo mucho”. Lucas 16:10 (NVI)





Un dicho comĂşn hoy en dĂ­a es “lo que haces en tu vida privada no es asunto de nadie más”. Bueno, en realidad lo es, lo que haces a solas, a puerta cerrada o fuera de la vista de otras personas, revela tu verdadero carácter y Dios lo ve tan claramente como las cosas que haces en pĂşblico.








De hecho, las cosas pequeñas que haces a solas son las semillas de la bendiciĂłn pĂşblica de Dios en tu vida. No puedes decir: “Tengo integridad en mi vida pĂşblica, pero no en mi vida privada”. De seguro que podrĂ­as hacer una lista ahora mismo de figuras pĂşblicas que han intentado vivir de esta manera, solo para tener sus indiscreciones hechas en lo privado y evitar convertirse en escándalo pĂşblico o destrucciĂłn personal.





No importa lo que la gente diga, cualquier líder que no sea fiel en asuntos pequeños no será fiel en asuntos importantes.





JesĂşs dice, “El que es honrado en lo poco tambiĂ©n lo será en lo mucho; y el que no es Ă­ntegro en lo poco tampoco lo será en lo mucho” Lucas 16:10 (NVI).


Durante siglos, todos los que aprendieron una destreza o vocación, la adquirieron a través de un aprendizaje. Si querías ser un mecánico, te convertías en aprendiz de otro mecánico y trabajabas en su taller antes de empezar un taller propio.








Este principio de aprendizaje se aplica a cada área de tu vida, aplica a cómo manejas el dinero de otras personas, cómo manejas las posesiones de otras personas, e incluso cómo manejas el ministerio de otras personas antes de que Dios te dé el tuyo.


Antes de que Dios me diera mi propio ministerio, yo servĂ­ como pastor de jĂłvenes bajo el ministerio de otro pastor. Dios estaba observando cĂłmo lo estaba haciendo; estaba probando mi integridad. Yo necesitaba demostrar mi fidelidad en ese ministerio antes de que Dios me permitiera dirigir el ministerio de la Iglesia.





Si alguien te presta un automĂłvil, ¿quĂ© tan bien lo cuidas? Si una familia te permite quedarte en su casa de vacaciones, ¿la cuidas tan bien como cuidas tu propia casa? Dios está mirando y probando tu integridad. Y Ă©l te recompensará de acuerdo a como lo hagas.







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